Misha nos había llevado a una pequeña iglesia que había encontrado cerca, tenía las puertas abiertas y dentro no había absolutamente nada ni nadie, vacío como todo lo que nos rodeaba, cuando recorrieron toda la iglesia comprobando que no corríamos peligro allí Harry se encargó junto con Bruno de cerrar las puertas.
- Exijo, quiero y deseo este banco de aquí.- señaló Alba uno de los primeros bancos que había.
- ¿Para la boda?.- preguntó Mar.
- Qué coño, ¡para dormir!.- exclamó riéndose.
Patri y Bruno se habían sentado a hablar bancos más atrás, mientras que Harry y Chrissie estaban abrazados mirando las figuras de las vírgenes que allí se encontraban, yo estaba con Misha hablando sobre mañana y Tom se fue a hablar con Zack, quien estaba sentado en el último banco de todos mirando al suelo.
- ¿Estás bien?.- preguntó Tom mientras le acariciaba el brazo.
- No, pero no creo que eso importe a estas alturas.- comentó Zack sonriendo forzadamente.- igualmente gracias por preocuparte Tom.- después de decir esto se levantó y se marchó a una habitación que conducía a un baño.
Tom suspiró mientras lo veía marchar, Misha se acercó hasta el dejándome con Mar y Alba y se sentó a su lado mientras se frotaba las manos y miraba la puerta por donde se había marchado Zack.
- Me jode verle así.- empezó diciendo Tom sin dejar de mirar la puerta.
- Ya se le pasará.- continuó diciendo Misha.- Le ayudaremos en todo lo que podamos, incluido yo, que ahora mismo soy el que más odia.
Tom le acarició la espalda, pasaron pocos segundos y sonrió cambiando de tema.
- Así que.. casarte ¿eh?.- añadió Tom para que Misha no se deprimiera pensando en lo que le pasaba a Zack.- ¿desde cuando llevas pensando en eso?.
- estaba deseando pedirle matrimonio desde el mismo momento que la vi.- respondió Misha.- que fue cuando me enamoré perdidamente de ella.
Tom le sonrió, y se cruzó de brazos mirándolo, la verdad es que le había cogido muchísimo cariño después de todo lo que habían vivido juntos.
- ¿Sabes? .- empezó diciendo Misha.- Nunca pensé que podría superar lo de mi divorcio, que conocería alguien tan especial que me llenara por completo, lo tomaba como imposible.- tomo un pequeño respiro para continuar hablando.- y ahora la he conseguido, y .. voy a cuidarla, no volveré a dejar que pase lo de la otra vez.- al decir esto Misha se puso la mano en la cara aguantando las ganas de llorar.- ¿iba a ser mi primer hijo con ella, sabes?.. tenía que haberlo cuidado mejor.. no haberla dejado..
- Misha, no te lamentes por eso.. en serio que no tienes la culpa de eso.- interrumpió Tom poniéndole la mano en la espalda.
Misha asintió lentamente con la cabeza, no pensaba que el no tenía la culpa pero no quería amargar más a Tom de la cuenta, se secó las lágrimas y se quedó mirándome de lejos.
- ¿Tu piensas que hago mal?.- preguntó Misha sin dejar de mirarme.- estamos en una época difícil, y más para traer niños al mundo.. lo sé, pero lucharé por ellos, Tom, juró que lo haré.. y por ella, lucharé por que este mundo sea mejor.
Tom finalmente lo abrazó, no aguantó más, mientras Zack ya había salido y se acercó con Bruno y Patri para hablar, pasaron las horas y las parejas se fueron acostando como pudieron en los bancos. Misha se quedó mirando las lamparas que tenían a un lado de las figuras de las vírgenes, no había luz, pero estaban talladas y eso le entretenía.
Ya era por la mañana temprano, la verdad es que poco había que preparar, no habían ropas ni papeles como tampoco flores ni decorado, Bruno había ocupado su lugar, Tom le había explicado que una vez en plan de broma había casado a Harry con Dougie y que haciendo de cura se lo recordaría y no podría seguir adelante con la ceremonia, obviamente Misha lo entendió, por eso eligió a Bruno para que fuera el cura.
La boda para haberla hecho sin nada fue muy preciosa, hasta Misha terminó llorando, cuando terminamos nos dimos un tierno beso, todos estaban de pie menos Zack, que había permanecido sentado todo el rato.
- ¿ Y el ramo de flores?.- preguntó Alba riéndose.
- ¿Te vale un ramo de piedras?.- contesté riéndome también.
Misha abrazó a Bruno agradeciéndole por ejercer de cura, luego nos sentamos todos formando un cículo y ahí Bruno y Tom nos dedicaron una canción, la estaban inventando sobre la marcha, hablaba sobre que no importara lo que pasaba, que lo superaríamos juntos como una gran familia, que era justo lo que nos habíamos convertido.
Todos los aplaudieron efusivamente, fue precioso. Luego Tom me sonrió, me encantaba cuando sonreía, era precioso.
- ¿ Qué tal la señorita Collins?.- preguntó mientras se frotaba las manos.
- No hace falta que respondas.- contestó Zack.- se te ve genial.
Me quedé callada mirando a Zack, luego miré a Tom y asentí rápidamente, todos nos quedamos hablando un buen rato, hacía tiempo que no estábamos así, contándonos cosas tan tranquilamente, parecía que no había ningún apocalipsis, que el mundo continuaba con sus problemas normales, que no habían muerto nuestros seres más queridos.
Pasaron casi dos horas y Misha se puso en pie dándome la mano.
- Será mejor que nos marchemos ya.- dijo Misha mirándonos muy feliz.- cuanto antes lleguemos a Portugal antes podremos mirar el mismo rollo de siempre, supervivientes y luego embarque.
- Tienes razón.- comentó Harry.- es un tipo de luna de miel ¿no?.- comentó por último riéndose.
- Sí, algo así.- comentó abrazándolo.
- Te quiero Misha.- dijo Harry abrazándolo también.
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