Estábamos en camino hacia Portugal, Tom y Misha estaban de copilotos mientras que Harry, Chris, Patri y Bruno estaban en los asientos de delante dejándonos a Mar, Alba, Zack y a mi en los de detrás.
El camino sería largo y duraría bastante, ya que ibamos en coche y la verdad es que Tom no sabía exactamente que carreteras coger ni nosotras tampoco.
- Haremos noche en Salamanca cuando lleguemos.- comentó Tom después de Misha haberle susurrado par de cosas.- nos quedaremos todo el día siguiente allí... dependiendo como esté la situación, y después pondremos rumbo a Portugal de nuevo.
Todos asentimos lentamente con la cabeza, Harry no hizo nada, simplemente se quedó jugueteando con las pulseras de Dougie, una se la había dado a Tom,
- ¿ y eso de parar en Salamanca?.- preguntó Zack intrigado mientras miraba a Misha muy serio desde el retrovisor.
- ya lo verás.- respondió Misha mirándole igual que el lo hacia.
- pero me gustaría saberlo ahora.- añadió Zack levantando la barbilla.
- no quieras cruzar el puente sin haber llegado, pequeño.- terminó diciendo Misha.- he dicho que cuando llegues lo sabrás.
Zack resopló y no volvió a hablar cruzándose de brazos, Mar y Alba se habían quedado dormidas, ya estaba anocheciendo, llevábamos muchísimas horas en el coche y según Tom creía que llegaríamos a Salamanca en unas cinco horas más o menos.
Por fin todos dormíamos, Misha no lo hacía para no dejar a solas a Tom.
- ¿quieres que nos cambiemos y así descansas un poco?.- preguntó Misha mirándolo.
- No hace falta, gracias.- respondió Tom sin quitar ojo a la carretera.
- Aunque haya sonado a pregunta en realidad no lo era.- dijo Misha sin dejar de mirarlo.
Tom suspiró y aparcó un momento el coche dándose el cambiazo con Misha, cuando estos lo hicieron siguieron en marcha.
- Yo no puedo hacerlo Misha.- comentó Tom en voz baja.
- Lo sé, tranquilo, se lo diré a otro que lo haga.- dijo Misha sonriéndole tiernamente.
- Gracias.- volvió a decir Tom sin mirarle.
Pasaron casi las horas que dijo Tom y veían a lo lejos algo que podía llegar a ser el sitio que buscaban para pasar una noche 'tranquila' y quieta por fin, todos bajaron del coche rápidamente, más que nada para ir a hacer sus necesidades.
Salamanca no era distinto a Madrid con la niebla, pero al menos no tenían ni muertos, ni sangre, ni parecía que pudiéramos correr peligro la noche que pasaríamos aquí. Antes de empezar a caminar a ningún sitio Misha nos paró a todos en seco y por último miró a Zack inclinando la cabeza mientras me sonreía.
- ha llegado el momento.- comentó.
Misha me cogió de la mano y me puso a su lado, Zack intuyó que no le iba a gustar lo que iba a decir y se puso detrás de los demás mirando a otro lado y con las manos en los bolsillos. Misha ni se inmutó, me miró a los ojos directamente y me sonrió de la manera más tierna que jamás había visto en una persona, se quedó así durante bastantes segundos hasta que se dio cuenta que allí habían más personas que el y yo, se arrodilló ante mi sin despegar la vista de mis ojos y por fin hablo.
- ¿ Quieres casarte conmigo?.- preguntó Misha aún sin dejar de mirarme.
Yo me quedé en silencio y miré para los demás, que tenían la misma cara que yo menos Tom, que ya lo sabía, era eso de lo que estaban hablando cuando estaban en el coche. Cuando le volví a mirar Misha me estaba mirando preocupado por la posible respuestas, entonces asentí con la cabeza lentamente para luego sonreírle por último.
- Por supuesto.- respondí.- pero.. ¿cuando.., don...donde?
- Aquí y .. tendría que decir ahora como en las películas pero debo decirte que mañana.- contestó riéndose.- Bruno nos casará.
Bruno no se esperó eso y mientras se señalaba a el mismo miraba a los demás con cara de asombro.
- ¿Yo?.- preguntó mirando a Patri para luego mirar a Misha.
Misha asintió con la cabeza levantándose y abrazándome muy fuerte mientras me susurraba al oído.
- Por fin podremos tener una familia.- me dijo muy bajo.- te amo.
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